06/11/09

Producimos productos ecológicos pero no nos los comemos

La paradoja del alimento ecológico español: sí lo producimos, pero no nos lo comemos.

  • La agricultura ecológica cumple treinta años de vida en España.
  • "El producto ecológico está maduro, el mercado español no".
  • Los productores dan salida a los alimentos a través de cooperativas de consumo, tiendas minoritarias y la exportación, principalmente.

  • Mayte está convencida de que "somos lo que comemos" y por eso esta mujer de 38 años y madre de una niña de 6 se sumó hace unos meses a la iniciativa de varios vecinos de El Boalo, en la sierra madrileña, de fundar una cooperativa de consumo "ecológico y responsable" que le sirve para conocer de donde vienen los alimentos que come. La cooperativa se llama 'Los espigadores' y ya le compra verdura a un agricultor local, carne a una granja con certificación bio y productos de limpieza y cosmética naturales a una artesana.

    Mayte decidió "pasarse" al consumo ecológico porque cree que al no tener pesticidas "estos alimentos son más saludables" y porque así pone "su granito de arena en pro del medioambiente".

    La agricultura ecológica cumple 30 años de vida en España aumentando la fertilidad de la tierra de forma natural, escogiendo semillas autóctonas y manteniendo la biodiversidad del entorno. En treinta años, la superficie agraria dedicada al cultivo ecológico ha pasado de cero a 1.300.000 hectáreas, sobre todo en Andalucía, Murcia y Extremadura, alcanzando un 4% del total y se ha convertido en la apuesta de 900.000 agricultores. Sin embargo, la cuota del mercado de alimentación del cultivo ecológico es mínima, pues no alcanza el 1%, aunque en los últimos cinco años está ganando adeptos como Mayte de forma exponencial.

    De la huerta a casa

    La realidad es que comer 'bio' sale más caro que comer productos convencionales. Por ejemplo, el aceite cuesta un euro más el litro si la almazara funciona de forma ecológica. Pero Victor Gonzálvez, presidente de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, prefiere decir que los alimentos convencionales salen demasiado baratos "ya que el impacto que tienen en el medio ambiente no lo llevan incluido en el precio".

    Precisamente para abaratar los costes de los alimentos ecológicos surgen las cooperativas de consumo. Hay decenas de ellas, principalmente, establecidas en las ciudades y un ejemplo sería Germinal, la primera creada en Barcelona. El truco de las cooperativas es que ponen en contacto al consumidor con el productor, eliminan al intermediario y disminuyen el coste de la distribución.


    La vía de distribución principal a nivel estatal son las tiendas minoristas como La Ortiga en Sevilla. En sus estantes asoman productos locales, pero también otros más lejanos "de empresas socialmente responsables" y que como ellos apuestan por los alimentos de temporada. "Nunca compramos tomate de invernadero, por mucho sello ecológico que tenga", defienden.

    El comercio minorista de productos ecológicos es un sector en expansión en España, pues la presencia de alimentos ecológicos en supermercados e hipermercados "es aún testimonial". Lo bueno, además, es que la crisis no les está afectando demasiado, aseguran en La Ortiga, porque la fidelidad del consumidor de ecológico es muy alta: "Si alguien valora su alimentación tanto, ahorrará en otros productos".

    Exportaciones a Europa

    Muchos de los propietarios de tiendas ecológicas visitarán esta semana (5-8 de noviembre) la feria más importante del sector, Biocultura, que celebra en Madrid su 25 aniversario. En el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo se darán cita 1.500 productores y distribuidores, mayoristas en general, especializados en un sector respetuoso con la vida natural y el medioambiente.

    En Biocultura estará Calvalls, la empresa catalana de producción hortofrutícola en fresco y en zumos, conservas y mermeladas que posee la primera certificación ecológica emitida en España. Rubén Valls explica que fue su padre en 1979 quien decidió reconvertir la explotación familiar a ecológico, después de sufrir alergias a los pesticidas que usaba, mirando de reojo cómo se estaba haciendo en Francia y cesando paulatinamente de abonar quimicamente.

    "El mercado no ha dejado de crecer", dice Rubén Valls, "pero partimos de unos volúmenes demasiado pequeños", lamenta. Calvalls da trabajo a 30 personas y concentran su distribución, mayoritariamente, en Cataluña. "Pensamos que es más ecológico. No vamos a dejar de usar pesticidas para luego contaminar con el transporte", defiende Valls.

    Pero, si el consumo es tan minoritario en España ¿qué ocurre con la producción? Victor Gonzálvez responde: "Se exporta, no queda otra". Y es que el 80% de la cosecha ecológica se consume en hogares alemane, ingleses y suizos, porque como dice Gonzálvez "nuestro producto ecológico está maduro, pero el mercado en España todavía no".


    Cocido ecológico 100%

    En el stand de los Alimentos Ecológicos de Madrid se puede degustar, entre otros, quesos, vinos, aceites, conservas, hortalizas, yogures, carne y hasta cocido madrileño 100% ecológico.

    El Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad de Madrid, está presente un año más en la Feria de Productos ecológicos y consumo responsable Biocultura 2009, que se celebra los días 5, 6, 7 y 8 de noviembre en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid.

    En su 12ª participación en la feria -desde 1997 no han faltado a la cita-, los Alimentos Ecológicos de la Comunidad de Madrid tienen un protagonismo especial al ofrecer al visitante el espacio ‘Yo consumo Bio’, una zona habilitada por el Comité de Agricultura Ecológica y patrocinada por la Dirección General del Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, y en el que cientos de productos distintos hacen las delicias de los visitantes a la feria.

    En total, 22 agricultores, ganaderos y elaboradores ecológicos de la Comunidad de Madrid acercan sus productos: quesos, pan, frutas, vinos, miel, mermelada, pasta, legumbres, pizzas y hamburguesas, aceites de oliva virgen extra y frutos secos son sólo algunos de los manjares ecológicos que pueden paladearse en el stand de Alimentos Ecológicos de Madrid junto a los propios productores en las catas guiadas y degustaciones que ellos mismos han preparado y con las que pretenden acercar los secretos de su exquisitez, calidad y sus beneficios para la salud

    Como novedad, se presenta el primer cocido madrileño 100% ecológico producido por la empresa de conservas ecológicas Cachopo, cuyo responsable se encarga de que prueben todos los visitantes con el fin de que conozcan las ricas y variadas posibilidades que presenta la agricultura ecológica madrileña, que actualmente ocupa cerca de 6.000 hectáreas de cultivo de la región.

    Precios injustos a los agricultores

    Imágenes tomadas en la Feria FEMOGA de Sariñena:

    Calabacín:
    Precio en origen: 0,31€/Kg
    Precio en destino: 1,37€/Kg


    Patatas:
    Precio en origen: 0,06€/kg
    Precio en destino: 0,90 €/kg


    Zanahoria:
    Precio en origen: 0,15 €/kg
    Precio en destino: 0,97 €/kg
    Pimiento verde:
    Precio en origen: 0,53 €/kg
    Precio en destino: 1,78 €/kg




    08/10/09

    La Agricultura ecológica, alternativa para salvar el Mediterráneo

    Esta fue una de las principales conclusiones de las XV Jornadas Técnicas SEAE Celebradas en Bunyola, Mallorca durante cuatro días 16-19 de septiembre de 2009, organizadas por la SEAE y auspiciadas por el Govern Balear.



    06/10/2009 (Noticia leida 298 veces)

    SEAE- En estas las XV Jornadas Técnicas de SEAE, se conminó a los gobiernos europeos y de otros países mediterráneos a impulsar la agricultura ecológica como solución al fuerte problema que provoca el cambio de régimen de lluvias, por el cambio del uso agrícola del territorio al abuso urbanístico en las costas mediterráneas, la contaminación de los Deltas de los ríos y albuferas, que ponen en peligro la producción básica de alimentos y empobrecen los suelos base principal de la producción de alimentos. Los participantes en las Jornadas Técnicas hicieron un llamado a evitar que el modelo residencial europeo, se traslade al Norte de África y otros países ribereños provocando los desastres medioambientales que aquí ya han ocurrido y demandó que se adopte la producción ecológica como forma de desarrollo sostenible que garantiza la seguridad alimentaria de las poblaciones, aprovechando para ello el conocimiento y experiencias locales.



    Las XVI Jornadas Técnicas de SEAE analizaron los problemas del sector y propusieron que el Mediterráneo sea declarado libre de transgénicos, propuesta hecho por un miembro directivo de IFOAM siguiendo el ejemplo de diversas regiones mediterráneas que ya lo han hecho en varios países. En este sentido, se manifestó el apoyo a las certificadoras públicas españolas de 14 comunidades autónomas, que tras encargan un dictamen técnico, han acordado operar con nivel de detección de O Técnico de presencia de OGMs en productos ecológicos, rebajando así el límite del nuevo reglamento europeo de la AE.



    También se conminó a los gobiernos a promover mas activamente políticas públicas y medidas de fomento de la AE, a través de planes de acción ya se municipales, regionales o estatales, siguiendo los ejemplos presentados de países (España, Francia, Italia, Turquía) y regiones (Cataluña y otras de Italia) que contemplen medidas de estímulo como el contrato agrario de Menorca que compensa a los agricultores por los servicios ambientales que proporcionan sus prácticas, algo que no recompensa el mercado con el precio. Se animó también a fomentar los canales cortos de comercialización, bajo el control de productores y consumidores aprovechando la tradición comercial mediterránea aprovechando la riqueza de su famosa dieta.



    Igualmente se instó a la Unión por el Mediterráneo (UPM) una entidad creada por la Comisión Europea, por impulso de Francia, a apoyar decididamente la producción ecológica como instrumento para fijar población en el medio rural en la zona y evitar así el gran flujo migratorio que ocasiona tantas perdidas humanas. Finalmente, se pidió al Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos del Mediterráneo (CIHEAM), un organismo multilateral mediterráneo con cuatro sedes, una en Zaragoza, a orientar todo su apoyo en investigación y formación a la producción ecológica, siguiendo el ejemplo de su sede en Bari (Italia), estableciendo las prioridades con el apoyo de los operadores del sector, conforme a la visión que presentó la Plataforma Tecnológica TP organics del Grupo IFOAM EU, donde se recogieron las necesidades especificas del sector en el Mediterráneo.



    En las citadas jornadas participaron más de 100 personas presentándose más de 50 comunicaciones póster. Contó con expertos, investigadores e integrantes del Movimiento de Agricultura Ecológica (IFOAM) procedentes de 15 países mediterráneos (Argelia, Croacia, Francia, Egipto, Grecia, Israel, Italia, Malta, Marruecos, Portugal, Palestina, Turquía y España) y otros países Bélgica, Chile y Holanda. Entre ellos Fabio Piccioli del Board Mundial de IFOAM, Marco Schlueter Director del Grupo IFOAM EU, Chariklia Minotou, Presidenta del Grupo ABM IFOAM. De España participaron Rosa Cubell Directora General de Agricultura del DARP de Cataluña, Clemente Mata Subdirector General de Agroalimentación y Agricultura Ecológica del MARM y otras personas de 10 CCAA. Además la SEAE celebró su Asamblea General ordinaria que defendió presidida por su presidenta Juana Labrador en la que entre otras cosas, se acordó dar una mención especial al investigador Dr. Pedro Monserrat del Instituto de Estudios Pirenaicos del CSIC a su trayectoria del estudio del aprovechamiento ecológico de los pastos de montaña.

    06/10/09

    Agricultura biológica o ecológica

    ¿En qué consiste la agricultura ecológica o biológica? Llamamos así a la agricultura en la que no se emplean fertilizantes ni pesticidas de origen químico, ni organismos genéticamente modificados. En este tipo de cultivos, la calidad del suelo se garantiza por técnicas agrícolas como la rotación, que no permiten que el suelo quede sin nutrientes y seco. Además, para combatir las malas hierbas del terreno no se emplean compuestos químicos. Este tipo de cultivos se emplean en cosmética ecológica para obtener las materias primas con que elaborar cremas y otros productos.

    En la actualidad, la agricultura biológica está al alza. Según Organic Monitor, el mercado global de alimentación biológica ha sido cifrado en 30.000 millones de euros. En 2007, la Federación Internacional de Agricultura biológica (IFOAM), el Instituto de Investigaciones sobre Agricultura Biológica (FIBL) y la Fundación de Agricultura Biológica (SOL) presentaron un estudio según el cual 31 millones de hectáreas se destinan en todo el mundo a cultivos biológicos. Australia es el país con mayor cantidad de tierra explotada por este tipo de cultivos, seguida de Argentina y China. En cuanto al porcentaje de cultivos ecológicos en relación a los cultivos totales, los países europeos están a la cabeza, siendo el primero Austria con un 14%.

    01/10/09

    El agricultor ecológico defiende mejor los precios en origen

    Es una de las conclusiones a las que se llegó en el transcurso de una Jornada de Consumo Ecológico, desarrollada por la Consejería de Agricultura a través del programa Ecoándalus. Juan Manuel García, técnico responsable de desarrollar el proyecto en las ocho provincias andaluzas, comentó que el problema que arrastran los agricultores con respecto a los precios en origen (los que cobran por sus productos) y los de mercado (los que se le cobran al consumidor final), "no existe en la agricultura ecológica, donde el productor puede defender mejor el precio de su producto que puede colocar en el mercado". Argumento al que añadía la posibilidad real de que son los propios productores ecológicos los que venden. "Incluso cuando está sembrando el producto ya conoce el precio que va a tener en el mercado".

    Sin embargo, el hecho de que no haya diferencias entre ambos precios, no es óbice para que el coste final, el que paga el consumidor por este tipo de productos generados con métodos naturales, no sea elevado. De hecho, se considera el principal problema para el consumidor, "el que le retrae a la hora de comprar", señala Juan Manuel García, quien también añade que el no disponer de puntos de consumo cercano, influye en las pocas ventas.

    Soluciones
    A la hora de solventar estas dificultades, que no colocan en el mercado a los productos ecológicos en el nivel que muchos desearían, las medidas no son muchas. Lo ideal es que el consumidor compre en canales cortos de comercialización, con menos intermediarios, pero también, "que las grandes distribuidoras lo pongan en sus stands y tengan ese interés por el consumidor, el mismo que muestran tratándose de productos convencionales", comentó Juan Manuel García, quien se mostró convencido de que hay futuro en la agricultura ecológica, pero nunca desplazará a la convencional.

    La conserva se estrena en el mercado ecológico

    La conservera Antonio Pérez Lafuente, SA, de Vilanova de Arousa, ha obtenido el certificado del Consello Regulador de Agricultura Ecológica de Galicia (Craega) y se ha convertido en la primera empresa gallega del sector en fabricar conservas de pescados y mariscos ecológicos certificados. A través de su filial Pan do Mar, la empresa cumple, según Craega, todos los estándares requeridos para la obtención del certificado ecológico, como es el caso de los condimentos que se elaboran para acompañar todas las variantes de sus productos enlatados.

    La empresa, una de las más antiguas de Galicia, se rige por un protocolo interno que garantiza que todas sus materias primas proceden de la pesca sostenible. La conservera refuerza así su compromiso con el medio ambiente mediante la certificación integral de toda la cadena extractiva y productiva, como el volumen y las tallas de las capturas así como el empleo de artes tradicionales no depredadoras.

    El lanzamiento comercial de las primeras conservas ecológicas gallegas se realizará este fin de semana en Cataluña, donde, además, se presentará una extensa gama de productos gourmet, una línea que combina nuevas técnicas de tratamiento y envasado de especies acuícolas. Con este nuevo producto, pionero en el sector, la marca también recupera recetas e ingredientes tradicionales de la cocina gallega con especies de procedencia exclusiva de las Rías Baixas.

    Cada envase de conservas Pan do Mar llevará impresa una etiqueta numerada que garantiza al consumidor la calidad alimentaria de toda la cadena de manipulación y el cumplimiento de la normativa europea que regula los productos ecológicos.

    La conservera arousana está presente en el mercado internacional, donde exporta más del 50% de su producción. Países como Alemania, Australia y Emiratos Árabes figuran entre su cartera de clientes. Ahora, con los productos ecológicos, la empresa prevé incrementar sus ventas y captar nuevos mercados, indicó el director comercial, Álvaro Pérez Lafuente.

    22/09/09

    Aceite de Oliva Virgen Extra envasado en Oro

    "Señorío de Jaén" sale al mercado del regalo-gourmet como aceite de oliva envasado en oro

    • La colección "667" es un coupage de variedad picual y royal, embotellado con 97 ilustraciones serigrafiadas en oro.

    • Se presenta para los clientes que demandan calidad y que buscan un regalo exclusivo para las celebraciones más señaladas.

    Jaén, Septiembre 2009. - SEÑORÍO DE JAÉN presenta el primer aceite de oliva virgen extra envasado en oro. Se trata de una novedad en el mercado del gourmet y del regalo, y se compone de un "coupage", fruto de las variedades picual y royal.

    El nuevo producto, denominado "667", está embotellado con 97 ilustraciones en oro mediante una moderna serigrafía de 360º. El envase de botella circular de SEÑORÍO DE JAÉN responde a un diseño alternativo para ofrecer un producto distinguido a consumidores que demandan calidad y diseño, y que además sirva como regalo exclusivo para las amistades y las celebraciones más señaladas.

    Además del envase en oro, la novedad gourmet es la introducción en el mercado de una composición coupage de las variedades royal y picual. De esa forma, se sirven dos variedades de zumo de aceituna típicas de la provincia de Jaén, que es líder mundial en la producción de aceite de oliva. La variedad picual representa la tradición y el buen hacer olivarero jienense, y su alto contenido en polifenoles y ácido oléico, la convierten en un producto muy vigoroso. Por su parte, la variedad autóctona royal se produce en tan sólo 1.200 hectáreas de cultivo en la Sierra de Cazorla, y su singularidad reside en la dificultad en la recogida de los frutos y su delimitación geográfica.

    La colección "667", que es el número de aceitunas por botella que se han empleado para obtener este coupage, no lleva etiquetado tradicional, sino que ha sido sustituido por un moderno diseño serigrafiado en oro, con 97 imágenes de diferentes formas y tamaños, con inspiración del arte antiguo mediterráneo, la tradición española y la alquimia.

    La página web del nuevo producto es una puesta alternativa frente al actual mercado del aceite, que trata de responder a los clientes que valoran la alta calidad en el contexto de las nuevas tendencias del diseño, la moda y el regalo exclusivo, desde una perspectiva global.

    En la apuesta por el mercado internacional, la colección "667" está presente en redes sociales de Internet, como Facebook y en Twitter, para desarrollar una comunicación mucho más ágil y directa, que permite mantener al día a todos los clientes interesados en los aceites virgen extra.

    José Bonilla, product-manager y responsable de exportación, afirma que "SEÑORÍO DE JAÉN se presenta como una novedad en diseño y envasado para liderar las tendencias del mercado gourmet y ofrecer un producto distinguido a nuestros clientes, especialmente del mercado internacional, que demandan calidad y que les sirva como regalo exclusivo para las amistades y las celebraciones más señaladas. La nueva colección 667 desea transmitir fuera de nuestras fronteras que un buen aceite de oliva virgen extra es oro líquido gastronómico".

    SEÑORÍO DE JAÉN es iniciativa de Olife, S.A., una compañía familiar de Jaén, productora y comercializadora de aceite de oliva virgen extra que cuenta con una finca y producción propia en la localidad de Úbeda.

    09/09/09

    Visita a bodega con curso de cata, enología, viticultura y degustación en Bodega J.Miquel Jané de Actividades Bodega J.Miquel Jané

    Comparta con nosotros una experiencia única de naturaleza, viticultura y enología. En la bodega J.Miquel Jané conocerá los secretos de la viña y el arte de los enologos para elaborar vinos de una gran calidad mientras pasea tranquilamente entre las cepas que ven nacer nuestros vinos.

    Es precisamente carácter didácticio de la visita lo que nos diferencia y hace de la nuestra una visita muy especial.

    - Curso de viticultura (1 h): visita a pie de viña donde se imparte las explicaciones de la viña, del trabajo del campo y de las especificadas de nuestra zona.

    - Curso de enología (30 min): en la bodega podrás entender los diferentes procesos de elaboración de los vinos.

    - Curso de cata(1’5h): Degustación de 4 vinos J. Miquel Jané, todos ellos avalados con premios de prestigio internacional.
    Explicaremos también las claves de una cata de vino. La degustación se complementa con un aperitivo de productos de la región.

    Durante la visita se entrega un dossier con las explicaciones del curso que servirá de guía práctica para todos aquellos que quieran seguir practicando en sus casas el arte de catar los vinos.

    CURSOS 2009:

    Sábado 29/08/09 de 11h a 14h
    Sábado 12/09/09 de 11h a 14h
    Sábado 26/09/09 de 11h a 14h
    Sábado 10/10/09 de 11h a 14h
    Sábado 24/10/09 de 11h a 14h
    Sábado 07/11/09 de 11h a 14h
    Sábado 21/11/09 de 11h a 14h
    Sábado 05/12/09 de 11h a 14h
    Sábado 19/12/09 de 11h a 14h


    Shared via AddThis

    Ecopesticidas para una agricultura sana

    Los hongos, los preparados de plantas e, incluso, los virus pueden ayudar en la lucha contra las enfermedades y las plagas en una agricultura responsable que evite la peligrosa química sintética.

    El mar de Aral es un ejemplo clásico de las consecuencias que puede tener el abuso de abonos químicos y pesticidas. Lo que anteriormente fueron llanos fértiles, se ha convertido en poco tiempo en un desierto de sal contaminado.

    Todo empezó con el uso masivo de agua para el cultivo de algodón, que redujo una de las reservas de aguas continentales más grandes del planeta a menos de un tercio de su superficie inicial. Y no sólo la tierra se ha visto afectada; agricultores y vecinos sufren defectos hereditarios, tuberculosis y anemia, y la tasa de mortalidad infantil es considerablemente más alta que en el resto de Uzbekistán. Pero no hace falta ir tan lejos, ya que en nuestro propio país se han encontrado alimentos con pesticidas prohibidos en Europa, como es el caso de algunas fresas cultivadas en Huelva o los pimientos rojos de Almería. Porque, aunque, concretamente en el último caso, cada vez se trabaje más con enemigos naturales de las plagas, todavía quedan muchas frutas y verduras afectadas, como asegura Manfred Krautter, experto en química de Greenpeace.

    Entre las consecuencias leves de los pesticidas se encuentran las irritaciones de la piel, el dolor de cabeza o las náuseas y, según la Red de Acción contra Pesticidas (PAN) alemana, los efectos a largo plazo pueden ser infertilidad, deformaciones y cáncer. Por otro lado, es posible que el aumento de alergias también tenga en ellos su origen y la organización mundial de la salud (OMS) calculó en su último estudio que se producen entre tres y cinco millones de casos de intoxicaciones con pesticidas por año.

    Ahora bien, la solución no se encuentra en los alabados transgénicos, que, contrariamente a lo prometido, se han demostrado incapaces de reducir el uso de los químicos dañinos. Es en la agricultura ecológica y en los conocimientos antiguos de los pequeños agricultores de los países del Tercer Mundo donde deberíamos buscar las alternativas.

    Extractos de plantas
    Mali es, después de Egipto, el productor más importante de algodón de África, una materia prima que se ha convertido en su mayor fuente de ingresos. Pero, a cambio, la fertilidad de su suelo disminuye año tras año y, en paralelo, las cosechas. Con el fin de luchar contra este deterioro, la Asociación Suiza para la Cooperación Internacional llevó al país subsahariano 25 productores –la mayoría, minifundistas– para que pusieran en marcha un proyecto piloto de algodón ecológico.
    Como explica la organización en su página web, “en el caso de los cultivos convencionales, las superficies agrícolas contaminadas de pesticidas se vuelven inservibles para el cultivo de algodón después de varios periodos de vegetación, de ahí que los campesinos pierdan a la vez tierra y trabajo”. En cambio, “con el cultivo de algodón ecológico, se impide la destrucción del suelo y se ahorran los costes de pesticidas y abonos artificiales”, continúa. Pero además de cultivar algodón ecológico, los agricultores y científicos de Mali investigan el efecto de diferentes extractos de plantas como medidas de protección biológica. Utilizan, por ejemplo, un pesticida natural generado a partir de las semillas aceitosas del árbol del neem (Azadirachta indica) y también experimentan con extractos de Jatropha curcas –una planta que se utiliza en otros países cada vez más como biodiesel–, con el Ricinus communis y con las plantas autóctonas Cassia nigricans y Carapa procera. Como explicó en el congreso Planet Diversity 2008, en Alemania, el agricultor y biólogo maliense Amadou Coulibaly: “Ofrecemos nuestros experimentos con extractos de plantas como alternativa al cultivo convencional de algodón, para lo que aprovechamos nuestras propias experiencias como agricultores.”


    En realidad, los pesticidas naturales se emplean desde hace tiempo en todo el mundo. Los agricultores ecológicos europeos usan como remedio sistémico contra los insectos chupadores, además del extracto de neem, la quassia, una sustancia de la madera del árbol con el mismo nombre. También el jabón potásico ayuda contra los pulgones, y los preparados de cobre, contra hongos en frutales, viñas y patatas. Remedios más fuertes son el piretro, que se extrae de las crisantemas, y la rotenona, obtenida de una leguminosa tropical.


    En el VIII Congreso de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, científicos de diferentes procedencias presentaron sus experiencias al respecto. Entre ellos, había un grupo de investigadores mexicanos que demostraron haber obtenido buenos resultados con la hierba de piojo y con el árbol del paraíso en el control de ácaros en las tomateras, y con poleo, higuerilla y árbol del paraíso en el control de la mosquita blanca. En cuanto a la representación española, Antonio Bello, profesor de Agroecología en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, presentó los métodos de biosolarización y biofumigación contra los patógenos del suelo.

    Bacterias, virus y hongos
    Los agricultores ecológicos emplean desde hace años la bacteria aeróbica Bacillus thuringiensis (Bt) contra las larvas de algunas mariposas y otros insectos que perjudican sus cultivos. Y no son los únicos. También varios científicos de empresas biotecnológicas aislaron el gen con esta característica pesticida para introducirlo en el genoma del maíz, del algodón, de la colza y de otras plantas.


    Muy eficaz se mostró el virus granulosis contra el gusano de manzana hasta que aparecieron las primeras cepas resistentes. La solución la encontró hace unos meses el Instituto alemán Julius Kühn. Según su director, Jürg Huber, en la actualidad se emplean otras cepas de este virus. “Lo positivo de este preparado es que el virus es muy selectivo y ataca sólo al gusano de manzana, no a los insectos útiles”, dice.


    Otro éxito del mismo instituto fue el desarrollo del producto reforzante de plantas Milsana. Se produce a partir de una planta vivaz gigante que responde al nombre latino de Reynoutria sachalinensis y que ayuda a la planta a resistir contra la enfermedad del mildiu, que suele atacar a bayas, hotalizas y plantas ornamentales.


    Los hongos son otra de las alternativas a los pesticidas convencionales. En otoño del año 2002, el gerente de la empresa Prophyta, Peter Lüth, ganó el premio de medio ambiente alemán junto con el director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Klaus Töpfer, por la creación del primer fungicida natural del mundo. El preparado, bautizado como Contans, contiene un hongo, el Coniothyrium minitans, que elimina el hongo patógeno Sclerotinia sclerotiorum, productor del moho blanco. Según un trabajador de la empresa, el Coniothyrium minitans se encuentra en los suelos de todo el mundo y está permitido también para la agricultura ecológica.


    La empresa cuenta, además, con otro preparado que actúa contra los nematodos malignos que infestan plataneros y zanahorias en la región mediterránea. También éste es muy selectivo y no solamente combate los gusanos adversos, sino que crea un clima favorable a nematodos oportunos para los cultivos.

    Ecopesticidas peligrosos
    Que sean sustancias naturales no significa que los ecopesticidas no puedan ser tóxicos. A diferencia del aceite de neem, el piretro, al tiempo que elimina plagas, también hace desaparecer insectos útiles, como las abejas. Según la profesora de Protección Ecológica de Plantas de la Universidad de Kassel-Witzenhausen, en Alemania, Maria Finckh, ésa es la razón por la que no se debe echar el piretro en la misma flor. Por otra parte, “el elevado precio de este producto contribuye a que no se utilice tanto como algunos pesticidas químicos”, asegura.


    La rotenona es otro producto que requiere ir con cierto cuidado, puesto que resulta tóxica para todos los animales de sangre fría, de ahí que se utilizara antiguamente en Perú para pescar. No obstante, se deshace en cuanto entra en contacto con el aire y la luz del sol. Del mismo modo, también conlleva ciertos riesgos el uso de preparados con cobre, pues aunque actúan como fertilizantes y matan a los hongos dañinos, este metal pesado se acumula a lo largo del tiempo en el suelo y, en grandes concentraciones, puede resultar tóxico para los organismos acuáticos. “Eso es especialmente válido para los cultivos permanentes como las viñas, los frutales o el lúpulo, a los que se suele echar cobre cada año durante décadas”, añade Finckh.


    Aunque todavía no se han hallado alternativas viables más ecológicas, gracias a un nuevo modelo de predicción sobre el tamaño que tendrá la plaga en un determinado año, esta profesora ha averiguado cómo reducir la predisposición de las patatas al hongo Phytophthora spp. Por ejemplo, se deben utilizar patatas de siembra sanas y vigilar la higiene del campo y si se mezclan variedades resistentes al hongo con otras que no lo son, las primeras funcionan como barreras para el organismo patógeno. Además, es posible impedir que la enfermedad se expanda plantando las patatas en líneas en sentido transversal a la dirección del viento predominante.

    Prevención y buenas prácticas
    La investigadora del CSIC Estefanía Rodríguez ha llevado a cabo experiencias similares a las de su colega alemana y, junto con otros científicos de este instituto, ha realizado un estudio epidemiológico de la verticilosis, una enfermedad fúngica para la cual no se conoce ningún remedio. El problema es que no sólo ataca a un gran número de plantas de interés agrícola, como las hortalizas o el girasol, sino que desde hace unos años, también afecta al olivar, sobre todo en la provincia de Granada, donde se está extendiendo con gran rapidez.


    La principal conclusión del estudio de Rodríguez es que la enfermedad surge mucho más frecuentemente en plantaciones intensivas de regadío que en los olivares tradicionales de secano. También se da más en árboles jóvenes –de entre 8 y 12 años–, plantados a altas densidades.
    “Se trata de una enfermedad compleja cuyo control más efectivo se basa en medidas preventivas, como utilizar vegetal certificado y suelos libres de patógenos”, explica la investigadora. “Si la plantación ya está enferma, hace falta toda una serie de medidas, como destruir los árboles enfermos, usar variedades resistentes, aplicar enmiendas orgánicas al suelo, sembrar cubiertas vegetales de cereal o emplear el proceso de la solarización.”


    Este ejemplo, como tantos otros, nos enseña que las enfermedades con las que luchan los agricultores hoy en día tienen que ver con su ruptura con los conocimientos ancestrales. En la búsqueda de un mayor rendimiento, optan por monocultivos; por variedades más productivas pero sin tradición en la zona; por regadío en vez de secano y por insecticidas que acaban con las plagas, pero también con sus enemigos naturales, lo que provoca la destrucción del equilibrio ecológico.


    Una de las medidas más importantes para prevenir enfermedades y grandes plagas de insectos consiste en cumplir con las rotaciones adecuadas de los cultivos. “Éstas pueden interrumpir en muchas ocasiones el ciclo de vida de las plagas y reducir de ese modo su permanencia en los campos”, afirma Finckh. Además, se puede recurrir a los cultivos asociados para aumentar el rendimiento. Sabemos, por ejemplo, que la mosca de la zanahoria huye del olor de la cebolla y también el ajo tiene esa característica repelente. Por otra parte, las flores, las hierbas y los árboles plantados en los bordes de los cultivos pueden atraer u ofrecer cobijo a depredadores que se alimentan de orugas, pulgones o moscas.


    Así pues, no se trata simplemente de reemplazar un pesticida químico por otro natural, sino de volver a una agricultura más sana, completa y preventiva que tenga en cuenta todas las posibles interacciones entre las plantas y su entorno. Los ecopesticidas son sólo una herramienta más, es decir, la guinda del pastel.