6 de abril de 2009

La UE amplía los productos que pueden optar a la etiqueta ecológica

El Parlamento Europeo aprobó la revisión de la etiqueta ecológica comunitaria, con la que se distinguen los productos respetuosos con el medio ambiente, para que puedan optar a ella un mayor número de bienes y servicios. Este distintivo es válido en los Veintisiete y en Noruega, Islandia y Liechtenstein y su revisión, que ha sido pactada con el Consejo, entrará en vigor tras la publicación de la misma en el Diario Oficial de la UE.

Se trata de un sistema voluntario al que pueden optar 26 grupos de productos, que van desde los jabones y champús hasta pinturas, barnices y pañuelos de papel, pasando por hoteles y campings. Uno de los principales objetivos de la revisión del sistema es incrementar el número de grupos de productos hasta 40 ó 50 en 2015.

Sin embargo, la norma aprobada introduce requisitos generales para el posterior desarrollo de criterios más concretos que los bienes y servicios con la etiqueta ecológica han de cumplir y que serán definidos en decisiones específicas para cada grupo de productos.

3 de abril de 2009

El vino ecológico para prevenir el cáncer

La bodega Nuntia Vini colabora con la Universidad de Barcelona en una investigación sobre el cáncer.

Un estudio indica que un vino ecológico de Toro previene tumores en animales


La administración del vino tinto Volvoreta, elaborado por la bodega toresana Nuntia Vini, a animales de laboratorio previene la aparición de tumores inducidos químicamente aunque también la ingesta de un concentrado de dicho vino a animales con cáncer repercute en un menor crecimiento del tumor, por lo que tiene un carácter paliativo. Estas son las dos principales conclusiones de la primera fase de un estudio que está realizando la Universidad de Barcelona, dirigido por el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, Joseph Argilés, investigación pionera que se enmarca dentro del proyecto 'Importancia del consumo moderado de vino en la prevención del desgaste muscular asociado al cáncer'.

Este estudio, que se encuentra en una primera fase, se centra en el papel de determinados componentes presentes en el vino y en su posible papel en los mecanismos bioquímicos asociados a la pérdida de masa muscular que afecta a los pacientes de cáncer, aunque también se está investigando si los mismos compuestos son capaces de frenar la pérdida de peso asociada al envejecimiento.

Este proyecto nació hace un año cuando el profesor Argilés se puso en contacto con los responsables de la bodega asentada en Sanzoles, María y Antonio Alfonso, para presentarles el proyecto y para solicitar su colaboración con la intención de evaluar los niveles de resveratrol y otros componentes beneficiosos en el vino, así como la observación de su potencial profiláctico.
Como confirmaron los responsables de la bodega toresana, en el informe redactado por el profesor Argilés se apunta que la administración del vino tinto Volvoreta a animales de laboratorio inducidos químicamente, actúa sobre las células enfermas, provocando la muerte de éstas, a través de proceso denominado apoptosis lo que evita que se produzca la respuesta inflamatoria característica de la muerte accidental o necrosis.
Este informe detalla que cuando una célula muere por apoptosis en lugar de hincharse y reventar y en consecuencia derramar su contenido, posiblemente dañino hacia el espacio intercelular, las células en proceso de apoptosis y sus núcleos se encogen y con frecuencia se fragmentan, de esta manera pueden ser fagocitadas y sus componentes reutilizados por células de tejido adyacente.
Como resaltaron responsables de la bodega, el catedrático Argilés y un grupo cada vez más amplio de científicos trabaja con la hipótesis de que una nutrición adecuada puede colaborar en la terapia curativa del cáncer, interactuando con los mecanismos de la quimioterapia.

Esta bodega cuenta con resultados de otros laboratorios que avalan el alto contenido de sus vinos en compuestos fenólicos aunque, como precisaron sus responsables, «son varios los factores que pueden afectar a la concentración de los compuestos fenólicos de los vinos como la variedad de uva, la añada y la edad, entre otros», aunque también parece que esta concentración podría depender a la forma de elaboración del vino.



Sembrar en las aulas

Las iniciativas públicas en la provincia para generar un consumo de alimentos ecológicos se concentran en la población escolar.

La de Manuel Acebes es la única iniciativa totalmente privada de arrendamiento de huertos ecológicos en la provincia de Zamora, aunque en los últimos años ha habido propuestas de utilización de suelo público a las Administraciones para fines similares que han caído en saco roto.

La Agrupación de Trabajadores Pasivos de la Federación de Metal, Construcción y Afines de UGT, integrada por más de un centenar de afiliados a este sindicato, solicitó a la Diputación de Zamora la cesión de 10.000 metros cuadrados en La Aldehuela para que los jubilados y pensionistas disfrutaran de su ocio trabajando en estas parcelas, explicaba en su día el presidente de la ATP de Zamora, José Antonio Villarino. Estos huertos de la tercera edad son una experiencia que está en marcha desde hace tiempo en otras capitales españolas, como Valladolid.

También hubo una propuesta al Ayuntamiento para destinar terreno en desuso en la zona de la huerta de la frontera, junto a la carretera de Alcañices, pero tampoco fue tenida en cuenta. Aquí, la institución municipal tiene proyectado construir un parque dentro del segundo plan de rehabilitación Valorio.

Las iniciativas de la Diputación vinculadas a los cultivos ecológicos en los últimos años han estado dirigidas a los escolares. Desde el pasado mes de febrero ha empezado a ofrecer a los colegios un menú ecológico para promocionar este tipo de alimentos entre padres, profesores y alumnos. El programa llegará hasta el mes de mayo a catorce centros, entre ellos el de Educación Especial Virgen del Castillo. La actividad se enmarca dentro del programa de Educación Ambiental 'El Huerto Ecológico Escolar' desarrollado conjuntamente con la Junta desde el año 2003. El presupuesto del programa para las anualidades 2009 y 2010 asciende a 53.755 euros.

El objetivo de esta actividad es «permitir a los alumnos de los diferentes centros la oportunidad de degustar un menú elaborado íntegramente con productos ecológicos y de esta manera poder descubrir y conocer los beneficios del consumo de alimentos producidos naturalmente, sin el uso de sustancias químicas agresivas para el medio ambiente y la salud.

Profesores de catorce centros escolares también han participado en un curso de formación dentro del mismo programa de educación ambiental. El taller tuvo lugar el curso pasado en las instalaciones que tiene el colegio Medalla Milagrosa en el Camino Viejo de Villaralbo y su objetivo ha sido el de aportar nuevos recursos educativos al profesorado de los colegios participantes, así como ofrecerles medios suficientes para utilizar el huerto escolar como una herramienta de apoyo en la explicación de otras asignaturas curriculares.

El programa de huertos escolares ecológicos está dirigido a alumnos de quinto y sexto de educación Primaria, principalmente, aunque tienen cabida también los de otros cursos. A pesar de que gira en torno a la creación de un huerto escolar y su mantenimiento, este sistema se complementa con actividades de promoción de la agricultura ecológica y el consumo de alimentos ecológicos.

"Catorce colegios de la provincia ya ofrecen menús naturales hasta el mes de mayo."

1 de abril de 2009

Un estudio europeo sostiene que los alimentos ecológicos son más nutritivos y saludables

Este tipo de alimentación constituye una alternativa a la alimentación convencional, en la que los alimentos sufren una desnaturalización progresiva que hace peligrar la salud de los consumidores.

Un estudio europeo ha confirmado que los alimentos producidos ecológicamente contienen una mayor concentración de antioxidantes y un mayor contenido de minerales y vitaminas, por lo que se puede afirmar que son "más nutritivos, sabrosos y seguros y preservan la biodiversidad y el medio ambiente".

El estudio, financiado con 18 millones de euros por la Unión Europea, fue presentado por el doctor en Microbiología y profesor de la Universidad de Newcastle, Carlo Leifert. Se trata de la mayor investigación realizada en este campo, en el marco del proyecto QLIF, que integra a un total de 15 países.

Esta investigación ha incluido toda la cadena de los productos alimenticios para productos protegidos (tomates), verduras cultivadas al aire libre (lechuga, cebolla, patatas, zanahorias, col), frutas (manzanas), cereales (trigo), carne de cerdo, productos lácteos y aves de corral.

Este estudio señala que las cuestiones que más preocupan a los consumidores y que decantan el consumo ecológico son la presencia de organismos genéticamente modificados, la presencia de pesticidas y antibióticos, y las intoxicaciones por alimentos.

La producción ecológica reduce significativamente los problemas medioambientales causados por el cultivo convencional. Asimismo, los alimentos ecológicos de origen vegetal han destacado por presentar mayor contenido en materia seca, minerales, vitaminas, proteínas e hidratos de carbono, según se desprende del estudio.

Asimismo, el informe subraya que se ha encontrado mayor concentración de sustancias antioxidantes, tanto en frutas y verduras ecológicas como en la orina de personas cuya dieta se basaba en alimentos ecológicos.

Los resultados correspondientes a la leche y productos lácteos ecológicos indican mayor contenido en vitaminas A y E, y mayor proporción de ácidos grasos poliinsaturados, que los obtenidos por métodos convencionales. Los incrementos a favor del alimento ecológico varían entre un 40 por ciento y un 80 por ciento, dependiendo del nutriente y del alimento.

La Agricultura Ecológica

España se ha situado a la cabeza de la Unión Europea en superficie plantada de agricultura ecológica, con 1.250.000 hectáreas -de las que más del 60% pertenecen a Andalucía-, desplazando a Italia del primer puesto comunitario.

Pero a pesar del auge de este tipo de producción
, el consumo interior de productos de alimentación ecológicos sigue siendo uno de los retos pendientes, ya que el gasto anual por cada español es de sólo 6 euros, frente a los 115 euros por persona de Suiza o los 50 euros de Alemania.

Esto hace que la salida natural de nuestra producción ecológica sea la exportación al Norte de Europa, donde los consumidores valoran un tipo de alimentos que, por sus propias reglas de producción, son un poco más caros a cambio de aportar un enorme valor añadido al que, desgraciadamente, en España aún no damos la importancia que se merece.

Tanto el Gobierno como la Junta de Andalucía y otras comunidades autónomas han puesto en marcha planes estratégicos o integrales para la producción ecológica, en los que inciden en el I+D+i, la comercialización o la distribución, asuntos en los que queda mucho por avanzar.

Pero también es necesaria una mayor promoción interior, para informar al consumidor español de las ventajas de un tipo de agricultura y ganadería absolutamente respetuosas con el entorno y que ofrecen unos productos de máxima calidad.